Orígenes del diseño industrial
El diseño industrial presenta sus orígenes en la Revolución Industrial ocurrida en el siglo XIX, cuando la producción manual dejó paso a la fabricación de objetos en masa, donde las máquinas tenían un papel relevante. Los grandes niveles de producción permitieron que los productos disminuyeran su costo rápidamente lo que a su ves permitió que más personas tuvieran acceso a ellos. Al haber más personas con poder adquisitivo surgieron las voces que clamaban por objetos más bonitos y confortables, con lo cual la calidad y el funcionamiento dejaron de ser los principales motivos de compra. Por ejemplo, ahora la gente ya no quería un vehículo, si no que quería el mejor vehículo de todos, de modo que los fabricantes aprovecharon la oportunidad y presentaron varios modelos estéticos que probablemente tenían la misma configuración mecánica.